PASEO DE LOS COLONIZADORES A LOS FUNDADORES “Un Acto Estético de Convivencia y Ciudadanía”
Presentación.
Se ha dicho que la esperanza no es la convicción de que las cosas saldrán bien sino la certidumbre de que algo tiene sentido. PNUD, ASDI, GENCAT.
Educar para la convivencia y para la construcción colectiva de sentidos comunes para habitar el territorio, se constituye en uno de los retos más importantes a los que se ve avocado nuestro país actualmente. La inequidad, el conflicto social y armado, las desigualdades económicas, sociales, políticas y culturales, nos proponen, día a día, la necesidad de construir discursos y prácticas que nos posibilite vislumbrar un presente acorde con el mañana que merecen nuestros niños, niñas y jóvenes, porque la esperanza debe significar el deseo vital de coadyuvar en la construcción de un mejor país, que dignifique nuestro ser ciudadano, al mismo tiempo que la ciudadanía signifique la dignificación de un estar colectivo.
Nuestros procesos, desde la Fundación Visión & Gestión Ingeniería Social, constituyen una de las diversas formas de contribuir en un proceso, a largo plazo, de apropiación del territorio; tomando en cuenta que, en Colombia, existe una gran mayoría de ciudadanos y ciudadanas que no se sienten dueños del territorio que habitan, aunque tengan sus raíces afianzadas en un espacio - tiempo específicos. Los diferentes matices de nuestra problemática cultural, han conllevado a una conciencia de desarraigo que obliga a volcar la mirada al día a día de la supervivencia individual, desencantados de la posibilidad de ejercer la ciudadanía desde la perspectiva que plantea un contexto democrático, lo cual se hace complejo en la medida en que se advierte la dialéctica entre lo que significa ser víctima y ser victimario. En nuestro territorio hay grandes heridas en niños, niñas, jóvenes, hombres y mujeres; y sanarnos desde el hecho solidario de aprender a construir sentidos de mundo compartido, constituye o enmarca la posibilidad de desarrollar procesos que, desde la educación y la lúdica, nos planteen la perspectiva de ver un presente más confortante en cuanto que nos reconozcamos como seres hacedores de historia y de trasformación cultural.  |